Te digo:
No hay razón para tomar todo tan intensamente.
Si tan sólo fuera lo positivo,
pero no, todo lo que no está bien
es igual al caos para tí.
Éres consciente en que ésta forma de ser
no es constructiva para vos o para los demás,
creo que sientes y por ende, sabes,
que es peor para los demás.
Todos los días al despertar
intentas optar por ésas estrategias
que hacen olvidarte a ti misma
mientras sonries e intentas complacernos a todos.
De repente un día, cada tanto,
despiertas con asco.
Despiertas cansada
No encuentras el arma necesaria
que te permita vivir el día
sin lágrimas.
Dices, que seguramente
cuando despiertes
después de poder dormir profundamente
se habrá hecho el clik en el lugar correcto de tu cerebro.
Podrás seguir, por un tiempo más
cómo sucede casi siempre.
Funciona la mayoría de las veces.
Pero no puedes sóla.
Decides preparar el cóctel, que sabés, sirve.
-Música, alcohol, humo y muchas cápsulas blancas y rojas-
Para así poder irte
al olvido de ti misma.
Para así poder irte
a ese sueño profundo que crees necesitar.
No temés que sean,
por alguna razón,
demásiadas cápsulas,
qué importa si no despiertas… dices….
Pero a mí,
si me importa.
Constantemente me acerco
hacía tu boca para escucharte
respirar.
O me acuesto a tu lado
para interpretar tus palabras que salen de
esa voz del inframundo de los sueños
Espero tu despertar
con ésa sonrisa que a mí,
me hace vivir,
me hace seguir.