¿Y si... los hombres fuéramos como las flores?
Hay flores de todo tipo y colores.
Hay flores que se cierran en sí mismas cuando oscurece, como si supieran que sólo ellas mismas pueden protegerse.
Hay flores que deslumbran con su color, día y noche, no le temen al frío que la oscuridad puede traer.
Hay flores que siguen el movimiento del sol, como si supieran sobre la fuerza de este gran astro, y cuando el sol se oculta tras las pesadas nubes, éstas flores se miran entre ellas protegiéndose mutuamente.
Hay flores, hay muchas flores...
Algunas renacen cada año con la misma fuerza y hay las que se cierran una vez para no volver a abrirse jamás
También están aquellas tan bellas... Las ponemos en un florero lo ubicamos delante de una ventana para día a día contemplar cómo se marchitan pudriendo el agua que las nutría, y llenando el aire de hedor con reminiscencia a cementerio.