Has cometido todos los pecados
del vivir.
Te dejaste guiar por las experiencias pasadas,
aumentando el peso a tus espaldas.
Te dejaste engañar por pensamientos
disfrazados por el subconsciente mentiroso.
Encegueciste tu mirar
con las pequeñas tenues luces,
esparcidas en la oscuridad.
Escuchaste los ecos,
sintiéndote el único.
¿Pensaste en la voz
que emitia los sonidos
que en ecos
escuchaste?
¡Sólo se puede perder o ganar!
Te dijeron..
Pisotea
como te pisotearon!
Te dijeron...
Ni el amor
matará a tu muerte!
Siguieron...
Día a día creciste entre ecos
de sentencias, que firmemente
se fijaban en tu profundo pensar.
A veces tus nervios quiebran
y agachando la cabeza
no te opones
ante las crecientes terapias sin final.
Hay algo mal.
Los terapeutas lo saben equivocadamente
y vos, lo sabes....
Vos sentis,
en tu respirar,
en tu boca, en tus ojos, en tus oidos,
en todo tu ser,
que el peso a tus espaldas
no debería estar.
Que el pasado no está ya
Que el amor
tu nombre tendrá
aún después
que muerto te encuentres ya
La verdad no está en los ecos
allí sólo mentiras hallarás
Sabés que, ”Loco malviviente” te han de llamar...
y el temor una vez más te detendrá.
Mientras tanto,
el deseo de quietud
aumentará
cuando con tus manos,
excavaras un túnel -sin Luz
en las profundidades más remotas,
oscuras y sofocantes de tu Ser -.
Sin saber
si vas hacia el inicio o hacía
el final.